El Ministerio de Sanidad ha advertido de que "no hay evidencia científica" que demuestre los supuestos efectos protectores de la nicotina frente al Covid-19. "Al contrario, los estudios que apuntan a ello no tienen en cuenta los efectos perjudiciales del tabaquismo en la salud, que daña las vías respiratorias y el sistema inmunitario", explican en un comunicado.
Reclaman poder abrir desde la fase cero de desescalada para dispensar cannabis a sus socios, con cita previa, prohibición de consumo en el interior y todas las medidas de desinfección y prevención necesarias.
Desde el inicio de la pandemia ha planeado la duda de cómo las medidas adoptadas por la crisis sanitaria afectarían al suministro y consumo de sustancias, así como los daños asociados.
¿Tiene sentido que un movimiento que surge para ofrecer alternativas y mejorar la calidad de vida al margen de los límites del sistema coloque a la salud y el buen vivir, de nuevo, en un lugar de privilegio?
La Sociedad Española de Epidemiologia ha publicado un comunicado de posicionamiento en relación al estudio francés que sugería que la nicotina podría tener un efecto preventivo a nivel de contagio del COVID-19.