El 62 % de la población que había consumido uno de los dos productos o los dos, consideran que estos dispositivos tienen menos riesgo para la salud que los cigarrillos convencionales.
Un modelo de clubs de compasión, inspirados en el modelo de los clubs de Cannabis de Vancouver, que surgieron en los años 80 y 90. En estos clubs las usuarias podrían comprar las drogas que consumen, previamente analizadas.
Los problemas de salud mental y la drogodependencia pueden surgir de los mismos factores estructurales, como la pobreza, la falta de acceso a la atención médica y otros servicios, la falta de vivienda y el estigma y la discriminación.
La escasa percepción de riesgo del VIH entre las personas UDI y la incertidumbre percibida por los médicos ante el seguimiento clínico y la adherencia se incluyen entre las barreras de acceso a la PrEP en esta población.