Mientras el consumo de tabaco desciende en la población general, las personas con problemas de salud mental siguen quedando fuera de las estrategias de cesación, atrapadas en una mirada paternalista que normaliza una adicción letal.
"Podría ser una vía para personas que no quieran fumar o inyectar y prefieran optar por una vía alternativa, pero para aquellas personas que ya consumen es una vía de administración que no tiene mucho sentido"
Una bebida energética “promedio” contiene en torno a 80 mg de cafeína por porción de 250 ml, frente a los aproximadamente 30 mg de una taza de té o los 90 mg de un café.