El trámite de aprobación de este proyecto se encuentra en la actualidad en fase de prórroga y, al igual que el diseñado por la Junta de Andalucía, pretende ser una alternativa a los actuales programas de reducción del daño para aquellos toxicómanos que fracasan con la metadona.
Mientras la alarma aumenta en torno a la ingesta de alcohol, el uso de pastillas y la experimentación con cocaína, la adicción a la heroína es ya, en buena parte, un patrón perteneciente al pasado.