Las expertas señalan que adolescentes y jóvenes construyen un modelo online idealizado de este tipo de bebidas, de modo que estas publicaciones solo hacen visibles los efectos de la fase de desinhibición tras el consumo y se obvian el resto de las fases de los efectos que perjudican a la salud
Un estudio realizado en el Hospital Clínic de Barcelona concluye que dichos factores necesitan ser identificados y manejados desde un enfoque de reducción de daños a través de servicios interdisciplinarios
Al envejecer, las personas metabolizan el alcohol más lentamente. Así que, permanece más tiempo en el cuerpo, lo que aumenta el potencial de que sea nocivo.
Las bebidas energéticas se comercializan para reducir el cansancio y mejorar la concentración, además de aumentar la energía. Una bebida energética media de 250 ml contiene una cantidad de cafeína similar a la de un café expreso de 60 ml. Muchas de estas bebidas también contienen otros ingredientes activos, como el guaraná y la taurina (estimulantes) y azúcar, aunque también hay opciones sin azúcar.
Una nueva investigación ha demostrado que incluso el consumo ligero o moderado de alcohol está asociado a daños en el cerebro. Concretamente, según publican sus autores en la revista 'Nature Communications', pasar de una a dos bebidas alcohólicas al día está relacionado con cambios en el cerebro equivalentes a envejecer dos años, y los efectos de un consumo mayor son más acusados.