Un equipo de investigadores de Nueva Zelanda acaba de demostrar que sólo el hecho de pensar que se ha tomado bebidas alcohólicas puede afectar a la memoria y al juicio de la misma forma que lo hace una borrachera.
Un 91 por ciento de la población de la Comunidad de Madrid con edades comprendidas entre los 15 y 65 años ha consumido bebidas alcohólicas en algún momento de su vida.