El Gobierno estadounidense seguirá contribuyendo a la financiación del Fondo Mundial contra el Sida, la tuberculosis y la Malaria, y espera que otros países se unan a él.
Los usuarios participarán en talleres ocupacionales, recibirán formación de FPO, y asistirán a charlas sobre drogodependencias, con la finalidad de que tengan más oportunidades de encontrar empleo normalizado.