Naipes, dados, ruleta, loterías. Pueden atrapar a una persona y no volverla a soltar. La aprisionan tanto como lo hace el mismo cigarrillo o el alcohol. Y así, esta persona se convierte en un dicto más. Adicto al juego o ludópata.
La administración ambulatoria de buprenorfina combinada con naloxona o en monoterapia resulta segura y eficaz en el tratamiento de la adicción a opiáceos, según publica The New England Journal of Medicine.