Algunos compuestos inicialmente desarrollados como fármacos de laboratorio, que alteran la consciencia y la percepción, podrían convertirse en medicamentos para tratar el estrés postraumático, la depresión, la ansiedad y otros problemas de salud mental
Analizaron datos de más de 8.000 participantes del Estudio sobre el Desarrollo Cognitivo del Cerebro Adolescente (ABCD), el mayor estudio a largo plazo sobre el desarrollo cerebral