Las afirmaciones de la compañía sobre su compromiso con la salud pública deben ser vistas con escepticismo, ya que sus ganancias siguen siendo su principal motivador
Hablan de falta de médicos especializados, de internaciones breves sin abordaje real de la problemática ante casos de sobredosis y de falta de espacios de internación.
Incluyen un 40% mínimo de mujeres en órganos editoriales y revisores, recomendaciones de lenguaje inclusivo en artículos y la consideración de género en la investigación.