La reducción de daños está precisamente en aquello que se pierde con su integración en un sistema tecnocrático de atención a las adicciones. Está en devolver la agencia a los usuarios, proteger derechos.
Si algo nos recuerda este informe es que las políticas de drogas son, o deberían ser, en última instancia, políticas de salud pública, justicia social y de garantía de derechos.
Los programas aún enfrentan grandes desafíos: falta de evidencia científica, integración desigual de la perspectiva de género y escasa evaluación de resultados.
La sociedad civil ha tenido un papel fundamental en la búsqueda de respuestas a la problemática que las drogas han creado en muchas comunidades de Colombia
El control parental en la adolescencia y la juventud rompe la relación de confianza y la función parental puede tornarse intrusiva, sobreprotectora, directiva y manipuladora
Es habitual escuchar expresiones como salud mental y adicciones o salud mental y drogodependencias, como si los trastornos por consumo de sustancias no fueran problemas de salud mental
Vamos a dedicar un breve artículo a trazar una escala referida al consumo del cannabis por vía pulmonar, desde la forma que más riesgos y daños específicos conlleva a la que menos.
La guerra contra las drogas lleva décadas sirviendo de coartada para intervenciones que poco tienen que ver con la salud pública o la seguridad internacional.