La reducción de daños está precisamente en aquello que se pierde con su integración en un sistema tecnocrático de atención a las adicciones. Está en devolver la agencia a los usuarios, proteger derechos.
Si algo nos recuerda este informe es que las políticas de drogas son, o deberían ser, en última instancia, políticas de salud pública, justicia social y de garantía de derechos.
Es necesario registrar alternativas de mayor alcance al modelo dualista tradicional, que privilegia la asistencia del daño, la prevención del daño y reducción del daño, operando éste como techo de cristal. La realidad puede ser reencuadrada para identificar nuevos matices desde perspectivas promotoras de lo saludable como valor, donde confluyan enfoques sistémicos, ecológicos y de salud integral, acordes a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
Desde GASS reflexionan sobre la presencia de controles policiales dentro de los centros escolares como medida preventiva. Algo falla a nivel educativo?
Diego Fernández Piedra. Investigador contratado por el Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso (Segovia). dfpiedra6_7@hotmail.com
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