De fármaco aprobado por la FDA en 1981 para el trastorno de pánico a icono del trap: la historia comercial y cultural que convirtió al alprazolam en la benzodiacepina más buscada del mercado ilegal.
El Senado despachó a ley un proyecto que agrava las sanciones al tráfico de sustancias altamente tóxicas —fentanilo, carfentanilo, ketamina y metanfetamina— con penas...
Buscar sensaciones fuertes es algo inherente a la propia naturaleza, sobre todo en algunas etapas de nuestra vida. Los adolescentes, por ejemplo, se embarcan en muchas aventuras de alto riesgo que aceleran su motivación de una manera explosiva e incendiaria.
Si el cansancio fuera a lo máximo a lo que se arriesgasen las personas que salen del “armario psicoactivo”, no sería tan grave. Pero la censura, la violencia social-laboral permanente y ubicua en la sociedad “alcohol-normativa” no va sólo de esto; es mucho más hiriente y profunda, incluso antes de llegar al artículo 368 de nuestro querido Código Penal.
De hecho, vivimos en el confinamiento de las pantallas. El protagonismo lo tienen ellas: la distracción y el ocio, las conversaciones, las noticias, las relaciones, el instituto, el trabajo, la soledad, la compañía, las ganas, el descubrimiento, la curiosidad, la información, la desinformación, los fakes, la procrastinación.
Las crisis nos permiten valorar nuestra capacidad de adaptación, son oportunidades de cambio y autoconocimiento para los recursos, los equipos profesionales y también, para las personas usuarias
Ojalá saliéramos de esta epidemia con alguna lección aprendida; ojalá sea la necesidad de avanzar en esa gobernanza global que deje atrás toda tentación individualista del tipo American First, Get Brexit Done, primero los de casa y miopías similares
La nicotina es la sustancia con el más alto potencial adictivo de las que conocemos por su farmacodinámica y por el hecho de que la vía habitual de consumo sea la fumada, lo que refuerza dicho potencial adictivo
Es necesario registrar alternativas de mayor alcance al modelo dualista tradicional, que privilegia la asistencia del daño, la prevención del daño y reducción del daño, operando éste como techo de cristal. La realidad puede ser reencuadrada para identificar nuevos matices desde perspectivas promotoras de lo saludable como valor, donde confluyan enfoques sistémicos, ecológicos y de salud integral, acordes a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
Es habitual escuchar expresiones como salud mental y adicciones o salud mental y drogodependencias, como si los trastornos por consumo de sustancias no fueran problemas de salud mental