La reducción de daños está precisamente en aquello que se pierde con su integración en un sistema tecnocrático de atención a las adicciones. Está en devolver la agencia a los usuarios, proteger derechos.
Si algo nos recuerda este informe es que las políticas de drogas son, o deberían ser, en última instancia, políticas de salud pública, justicia social y de garantía de derechos.
Todo lo que se celebre al aire libre, sin horarios netamente definidos, lubricado con alcohol, en donde hay vecindarios, va a crear discrepancias, molestias y daños a terceros.
Se debería mejorar la coordinación con los servicios sociales y de protección de menores entre otras redes de atención y reforzar la oferta de servicios de tratamiento exclusivamente para mujeres.
Responder a la pregunta ¿qué funciona en prevención? Requiere de una explicación compleja. En este texto de divulgación solo quiero apuntar los aspectos más básicos.
Sería importante dotar de un mayor peso a la dimensión social de fenómeno del cannabis en las propuestas de regulación, y que no se limiten a simplemente regular o “hacer aflorar” un mercado.
La violencia digital machista no es posible sin el engranaje social que lo sostiene: por un lado, los agresores y, por otro lado, los cómplices, que siguen reenviando y contribuyendo a la potencial viralización estos contenidos
En la actualidad se lanzan ciertas fake news relacionadas con el cannabis, impuestas por unos pocos y no abiertamente discutidas, que van creando una percepción errónea