Para muchas mujeres que consumen drogas, buscar ayuda puede tener un precio: miedo a ser detenidas, perder el acceso a la atención médica o incluso perder la custodia de sus hijos. Un nuevo informe de Derechos Humanos de las Naciones Unidas destaca cómo las políticas en materia de drogas pueden afectar a las mujeres y las niñas de maneras distintas y agravadas, consecuencias que a menudo han sido pasadas por alto debido a que las políticas relacionadas con el consumo de drogas han sido diseñadas históricamente usando como base patrones de consumo masculinos.
El informe, que se presentó en el 63º periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, describe cómo el mantenimiento del orden vinculado a la lucha contra el tráfico de drogas expone a mujeres y niñas a acoso y abuso de género.



