Entrenar, ganar masa muscular y cuidar la alimentación son conductas saludables. Pero en algunas personas la búsqueda de un cuerpo cada vez más musculoso se convierte en una preocupación dominante, acompañada de ejercicio compulsivo, dietas rígidas y, en ocasiones, uso de esteroides anabólicos. La popularmente llamada vigorexia tiene un nombre médico: dismorfia muscular. Una reciente revisión publicada en The Lancet Child & Adolescent Health actualiza lo que sabemos sobre este trastorno (1). Lo revisamos en INFOMED.
Puntos Clave
- La popularmente llamada vigorexia tiene una denominación médica más precisa: dismorfia muscular. Es un especificador del trastorno dismórfico corporal y se caracteriza por una preocupación persistente por ser demasiado pequeño o insuficientemente musculoso, acompañada de conductas destinadas a modificar esa supuesta deficiencia.



