Desde retraso en el desarrollo del lenguaje hasta malestar emocional por trastornos del sueño. Pero el impacto negativo de un mal uso de las tecnologías digitales en la infancia y la juventud no se limita al ámbito cognitivo. Caries, miopía u obesidad, en el ámbito fisiológico, son también consecuencias negativas de las pantallas.
La Generalitat de Catalunya ha elaborado un diagnóstico sobre el impacto de las tecnologías digitales en la salud de niños y adolescentes que debe servir de base para la redacción de una guía de recomendaciones para contener los daños desde diferentes ámbitos del gobierno. No se trata de renunciar, sino de administrar adecuadamente. “Tenemos que prevenir problemas, pero teniendo en cuenta las oportunidades que nos ofrece el entorno digital”, afirma Lluïsa Conejos, subdirectora general de Adicciones, VIH, Infecciones de Transmisión Sexual y Hepatítis Víricas del Departament de Salut.



