La Corporación Surgir ha puesto en marcha en Medellín una estrategia de naloxona comunitaria dirigida a reducir los riesgos asociados a las sobredosis entre personas que se inyectan drogas, especialmente aquellas que viven en contextos de calle en la comuna 10, La Candelaria.
La iniciativa se desarrolla desde el Centro de Escucha para habitantes de calle de la organización colombiana y cuenta con la colaboración del Centro de Atención Móvil a Drogodependientes (CAMAD) del Ministerio de Salud, según la información publicada por la propia organización.
El proyecto comenzó en febrero de 2026 con un sondeo exploratorio entre personas usuarias. El objetivo era conocer mejor las circunstancias en las que se producen las sobredosis, las prácticas de consumo, los principales factores de riesgo y las dificultades que encuentra esta población para acceder a los servicios de emergencia.
A partir de los resultados de este diagnóstico, la Corporación Surgir y el CAMAD diseñaron una estrategia centrada en facilitar el acceso a la naloxona. Este medicamento permite revertir temporalmente los efectos de una sobredosis por opioides y ganar tiempo hasta que la persona pueda recibir atención sanitaria.
La intervención ha incluido actividades de sensibilización y formación destinadas a equipos comunitarios, profesionales de la atención social y dispositivos institucionales que trabajan con personas que viven en la calle y con población usuaria de sustancias. Las sesiones se han centrado en la identificación de los signos de una sobredosis, la prestación de primeros auxilios básicos y la utilización de naloxona fuera de los centros hospitalarios.
Actualmente, el medicamento está disponible en tres puntos de atención de Medellín: Diagnóstico y Derivación, Sistema 24 Horas y ANCLA en Carpas. De acuerdo con la corporación, estos espacios pueden ofrecer una respuesta inmediata ante una posible sobredosis y acercar esta herramienta a las personas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.
La entidad también trabaja junto al CAMAD en la creación de nuevos puntos extramurales que puedan funcionar durante las 24 horas. La ampliación busca llegar a personas que no utilizan los recursos institucionales del Sistema para Habitante de Calle y que, por tanto, pueden quedar fuera de los canales habituales de atención.
La estrategia se enmarca en un enfoque de reducción de riesgos y daños que trata de acercar la respuesta sanitaria a los entornos donde se producen los consumos. Además de disponer del medicamento, el proyecto apuesta por formar a quienes mantienen un contacto directo con las personas usuarias para que puedan reconocer una emergencia y actuar con rapidez.



