«Si conoces a un joven que crees que toma opioides, tienes que actuar». Ese es el mensaje clave que Dinamarca quiere que los padres tengan en cuenta en el marco de su nueva campaña para que hablen con sus hijos adolescentes sobre el riesgo de los opiáceos, una pequeña pero creciente amenaza para la salud pública en el país nórdico.
La autoridad sanitaria danesa y la ciudad de Copenhague lanzaron la campaña esta semana tras descubrir en una encuesta realizada en febrero que el 47% de los padres no sabe lo suficiente sobre los opioides como para hablar de ellos con sus hijos. La campaña ofrece consejos de adolescentes y expertos sobre cómo hablar con los jóvenes acerca de los opioides, que incluyen algunos tipos de analgésicos de venta con receta, así como la heroína y el fentanilo, un opioide sintético ultrapotente.



