El analgésico tramadol, considerado durante años una alternativa más segura a otros opioides, vuelve a estar bajo la lupa. Dos estudios publicados esta semana apuntan a que su perfil de seguridad y eficacia podría ser menos favorable de lo que se pensaba, especialmente en personas mayores.
El primero, publicado en la revista Neurology, de la Academia Estadounidense de Neurología, muestra que tomar tramadol junto con determinados antidepresivos (una combinación bastante común en el tratamiento del dolor crónico) aumenta el riesgo de convulsiones en adultos mayores.



