Los impuestos a las bebidas alcohólicas y azucaradas son excesivamente bajos en la mayoría de los países, lo que no ayuda a reducir su consumo y con ello alimenta problemas como la obesidad, la diabetes, las dolencias cardíacas o el riesgo de cáncer, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La agencia publicó este martes dos informes sobre la cuestión en los que revela que las tasas a las bebidas azucaradas, por ejemplo, rondan como media un 2 % del precio de estos productos y a menudo sólo se aplican a una parte de ellos.
Los impuestos al alcohol son algo superiores (como media de un 14 % en el caso de las cervezas y del 22,5 % en los licores), pero también se mantienen relativamente bajos, advierte la OMS en sus estudios.



